{"id":2314,"date":"2026-05-27T11:16:07","date_gmt":"2026-05-27T11:16:07","guid":{"rendered":"https:\/\/www.amaonline.eus\/?p=2314"},"modified":"2026-05-27T11:39:38","modified_gmt":"2026-05-27T11:39:38","slug":"de-afuera-hacia-adentro-de-adentro-hacia-afuera","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.amaonline.eus\/es\/de-afuera-hacia-adentro-de-adentro-hacia-afuera\/","title":{"rendered":"De afuera hacia adentro, de adentro hacia afuera"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El sonido llega antes que la imagen. Un repiqueteo, tal vez de la baqueta contra el cuero tensado del <em>sabar<\/em>: grave profundo al percutir el centro, agudo al rozar el borde. Alguien agita el <em>shekere<\/em> y, en una sucesi\u00f3n acompasada, la vibraci\u00f3n de las cuentas se suma al ritmo anterior. Despu\u00e9s, viene el canto. Cuando entra la imagen, demorada, aparecen las manos, ocupadas: moliendo el ma\u00edz, empu\u00f1ando el machete con acierto o trenzando el hilo con destreza. En <em>Reassemblage<\/em> (1982), la cineasta y compositora vietnamita Trinh T. Minh-ha retratado la vida en com\u00fan del pueblo serer. Su aproximaci\u00f3n desprende la etiqueta de cine etnogr\u00e1fico o, m\u00e1s bien, vuelve el\u00e1stico un t\u00e9rmino que, en su ra\u00edz, conjuga tanto al pueblo (<em>ethnos<\/em>) como al acto de escribir o grabar (<em>graphein<\/em>). Una pel\u00edcula sobre Senegal, \u00bfpero qu\u00e9 en Senegal? \u2014cuestiona. En ese gesto de <em>Reassemblage<\/em> \u2014o volver a unir las partes\u2014 tambi\u00e9n hay un impulso de reescritura de lo que hist\u00f3ricamente ha fijado \u201clo otro\u201d como objeto. \u00abNo quiero hablar sobre, solo quiero hablar cerca\u00bb, afirma con voz suave, y esa frase se vuelve manifiesto de una obra obstinada en problematizar la imagen de la alteridad. Hablar cerca implica reconocer la distancia entre quien mira y quienes pueblan la pel\u00edcula; abrir el espacio de la representaci\u00f3n para no hablar en su nombre, en su lugar ni por encima.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Su cine n\u00f3mada se interesa, en sus propias palabras, \u00abpor zonas remotas del mundo no occidental\u00bb. Se hamaca en un movimiento dial\u00e9ctico: dejar que el mundo se acerque desde afuera hacia adentro \u2014lo que algunos llaman documental\u2014 y desde adentro hacia afuera \u2014lo que otros etiquetan como ficci\u00f3n\u2014. <em>Reassemblage<\/em>, con intervalos silentes y una sintaxis, en apariencia, desarticulada, antes que afirmar, duda. Se permite huecos, pausas, <em>agujeros de sonido<\/em> que perforen la imagen. La c\u00e1mara al ras del suelo \u2014\u00abdonde se desarrollan la mayor\u00eda de las actividades cotidianas en las aldeas africanas\u00bb\u2014 o a la altura de los ojos, se encuentra en la mirada de un grupo de mujeres y ni\u00f1as, deteni\u00e9ndose en el gesto inc\u00f3modo de quien desv\u00eda la vista. La c\u00e1mara act\u00faa como interruptor de la realidad. Un contrato se cifra en ese tiempo en que un ojo sube y baja. \u00abLo que veo \u2014confiesa\u2014 es la vida mir\u00e1ndome. Estoy mirando por un c\u00edrculo en un c\u00edrculo de miradas\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La frase viaja en el tiempo y espacio hasta estrellarse en la pared exterior de la sala principal de Artium Museoa, donde prologa y rebota con cada una de las obras que esperan al otro lado. \u00abLas pr\u00e1cticas que mostramos en esta exposici\u00f3n son pr\u00e1cticas que, en algunos casos, buscan directamente cuestionar esos paradigmas o que, por su forma de producirse y generarse, los est\u00e1n interrogando desde diferentes lugares\u00bb, se\u00f1ala Catalina Lozano \u2014curadora, en complicidad con el artista Louidgi Beltrame\u2014de <em>Mirar por un c\u00edrculo en un c\u00edrculo de miradas.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Desde la penumbra de la antesala, Catalina y Louidgi intentan fijar algunos puntos de referencia, como si desplegaran en el aire las p\u00e1ginas de la gu\u00eda de la exposici\u00f3n. En la sala contigua, una pantalla hace esquina. Alguien baila frente a la c\u00e1mara; su sombrero desaf\u00eda la gravedad. En el ep\u00edgrafe, un nombre propio: Titon. La danza es hipn\u00f3tica, una coreograf\u00eda espont\u00e1nea regalada a la c\u00e1mara. Quien mira y encuadra es la cineasta, poeta y bailarina Maya Deren.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u200b<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u200bTiton baila durante los cuatro minutos de metraje, pero la falta de t\u00edtulos de cr\u00e9dito que ordenen el tiempo nos hace pensar en un movimiento que no tiene fin. Su danza guarda un secreto a voces de esta exposici\u00f3n, enlazando archivos, nombres y filiaciones. Catalina Lozano llega a estas im\u00e1genes a trav\u00e9s de la artista puertorrique\u00f1a Beatriz Santiago Mu\u00f1oz, autora de <em>La cabeza mat\u00f3 a todos<\/em> (2014) y <em>March\u00e9 Salom\u00f3n<\/em> (2015), dos obras que, desde el otro lado de la pared, dialogan con Deren.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Inspirada en las filmaciones en las Indias Occidentales de su maestra Katherine Dunham y en sus conversaciones con los antrop\u00f3logos Margaret Mead y Gregory Bateson, Maya Deren comienza a imaginar lo que quiz\u00e1 ser\u00eda el proyecto m\u00e1s ambicioso de su vida: una investigaci\u00f3n sobre la posesi\u00f3n religiosa a trav\u00e9s de la danza en Hait\u00ed. Tal vez, por medio del dispositivo de la c\u00e1mara, podr\u00eda acceder a esas fuerzas invisibles y, al registrar el ritual, revelar los estados cercanos al trance, donde el yo se desplaza, y el ser se transforma en y por las relaciones comunitarias.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00abComo observadora escrupulosa que es empieza a darse cuenta, conforme penetra en la cultura haitiana, que est\u00e1 tratando con una forma que desaf\u00eda sus fronteras est\u00e9ticas \u2014<a href=\"https:\/\/www.elumiere.net\/exclusivo_web\/xcentric_24\/derenmichelson.php\">sostiene la cr\u00edtica de arte Anette Michelson<\/a>\u2014 Cuando se da cuenta de que la danza haitiana no es en s\u00ed misma una forma de danza sino parte de algo mayor, un \u201critual mitol\u00f3gico\u201d, empieza a percibir \u201cla integridad total de la forma cultural\u201d\u00bb. \u00bfC\u00f3mo atravesar, entonces, esa superficie?<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Maya Deren trabaj\u00f3 en el montaje durante al menos 10 a\u00f1os, aunque sus documentos personales dan cuenta de una batalla que se extendi\u00f3 hasta sus \u00faltimos d\u00edas. Stan Brakhage da fe que atesoraba sus rollos en latas de caf\u00e9. La pel\u00edcula qued\u00f3 inconclusa, pero el proyecto encontr\u00f3 otras formas de materializarse, entre ellas la publicaci\u00f3n <em>Divine Horsemen: The Living Gods of Haiti<\/em> (1953), uno de los estudios m\u00e1s completos realizados por una autora no haitiana sobre el <em>vodou<\/em>. Su pr\u00f3logo funciona como declaraci\u00f3n de principios y, al mismo tiempo, como una suerte de conclusi\u00f3n retrospectiva de su propio proceso: un manifiesto sobre la la \u00e9tica de la observaci\u00f3n, la voluntad de control y los l\u00edmites de la creaci\u00f3n: \u00abHab\u00eda comenzado como artista, como alguien que manipular\u00eda los elementos de una realidad para convertirlos en una obra de arte a la imagen de mi integridad creativa; termin\u00e9 registrando, con la mayor humildad y precisi\u00f3n posible, las l\u00f3gicas de una realidad que me hab\u00eda obligado a reconocer su integridad y a abandonar mis manipulaciones\u00bb Titon bailando persiste \u2014sin sintaxis\u2014ya no como evidencia de un fracaso sino como mueca en loop. Sin fijarse ni resolverse: en su latencia, en su secreto. <a href=\"#_ftn1\" id=\"_ftnref1\">[1]<\/a><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Para Lozano, es fundamental pensar el gesto de renuncia de Deren frente a una realidad que se le revela mucho m\u00e1s compleja e inaprensible en t\u00e9rminos f\u00edlmicos: \u00abEsa decisi\u00f3n funciona como un punto de partida para pensar en pr\u00e1cticas que utilizan la imagen en movimiento de forma cr\u00edtica, ya sea para cuestionar los paradigmas del cine etnogr\u00e1fico \u2014donde la relaci\u00f3n entre observador y observado no se pone en tensi\u00f3n\u2014, o en pr\u00e1cticas que, por su propia metodolog\u00eda, suspenden esos modelos tradicionales. (\u2026) Tambi\u00e9n nos interesaba explorar c\u00f3mo el arte contempor\u00e1neo ha abordado estos temas\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u200bAvanzamos en procesi\u00f3n hacia la sala principal. Louidgi y Catalina destacan el dise\u00f1o expositivo como eje central de la propuesta: una arquitectura abierta que desplaza la l\u00f3gica del cubo negro, que invita a establecer conexiones entre pel\u00edculas, im\u00e1genes o personas que reaparecen de manera recurrente. \u00abEsto tambi\u00e9n nos permite generar un espacio com\u00fan donde se mezclan con obras que no son pel\u00edculas \u2014como pinturas, dibujos o esculturas\u2014 que traen a colaci\u00f3n formas de representaci\u00f3n o tem\u00e1ticas importantes dentro de la exposici\u00f3n y que son representadas desde lugares que no han sido divulgados tan ampliamente\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Tensar un hilo que, en c\u00edrculos o en l\u00ednea recta, trame figuras de un extremo a otro de la sala, de un territorio a otro. Provocar rimas y contrapuntos, activar reenv\u00edos que desaf\u00eden las coordenadas de tiempo y espacio: de los <em>vever<\/em> que Deborah Stratman sobreimprime en las im\u00e1genes de Guatemala filmadas por Barbara Hammer, a los dibujos de Divine Horsemen en el libro de artista del colombiano Wilson D\u00edaz; del folclore haitiano en los \u00f3leos sobre cart\u00f3n de Hector Hyppolite a las deidades del <em>vodou<\/em> que Frantz Jacques (Guyodo) dibuja con bol\u00edgrafo Bic en el reverso de cajas de cereales; o los <em>ibo<\/em> (due\u00f1os), esp\u00edritus de las plantas y animales en la cosmovisi\u00f3n shipibo-konibo, que Lastenia Canayo (Pec\u00f3n Quena) traduce en acr\u00edlico.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Abandonar la sala es salir a la superficie y dar con los \u00faltimos minutos del d\u00eda. Artium Museoa se asienta sobre los remanentes de una obra abandonada (\u00bffracasada?), que proyectaba una estaci\u00f3n de autobuses, un estacionamiento subterr\u00e1neo, adem\u00e1s de un centro comercial, oficinas y espacios destinados al ocio colectivo. Solo lleg\u00f3 a construirse el estacionamiento de tres plantas, antes del quiebre de la empresa. Sobre ese predio se levanta el museo, que reutiliza el subsuelo-bodega y se organiza en dos vol\u00famenes elevados, separados por una plaza seca y definidos por la materialidad de sus superficies: hormig\u00f3n blanco y granito gris. Desde ese bloque de granito, n\u00facleo de los espacios dedicados a los talleres, se activa el programa p\u00fablico que, durante un fin de semana de marzo, invita a la core\u00f3grafa y artista de la \u00abimaginer\u00eda\u00bb nacida en Brasil, Ana Pi, y al escritor y cineasta maliense Manthia Diawara a explorar nuevas l\u00edneas de investigaci\u00f3n y ampliar el repertorio de ideas de <em>Mirar por un c\u00edrculo en un c\u00edrculo de miradas.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u200bLa Traves\u00eda del Atl\u00e1ntico es una de las rutas mar\u00edtimas m\u00e1s emblem\u00e1ticas de la historia de la navegaci\u00f3n: miles de millas trazadas sobre el mar cargan el peso simb\u00f3lico de las migraciones humanas camino al \u201cNuevo Mundo\u201d. Mausoleo de millones de esclavos que mor\u00edan en el Pasaje del medio, hoy es la fosa com\u00fan de migrantes africanos y del Sur Global que pierden la vida en su intento de llegar a Europa o a Am\u00e9rica del Norte. Durante seis d\u00edas y cinco noches, el transatl\u00e1ntico de lujo Queen Mary 2 ser\u00e1 el escenario de <em>Edouard Glissant: One World in Relation<\/em> (2009), una traves\u00eda intelectual mar adentro en la que Manthia Diawara revela la personalidad y el pensamiento del poeta y fil\u00f3sofo martinique\u00f1o \u00c9douard Glissant. \u00abCrist\u00f3bal Col\u00f3n parti\u00f3 hacia el Nuevo Mundo y yo soy quien debe regresar por \u00e9l. Estar en este barco no es una venganza\u00bb, bromea, mientras la c\u00e1mara deambula por los pasillos de moqueta mullida y registra en su devaneo a los camareros diligentes y otros pasajeros que parecen responder a un mismo c\u00f3digo de vestimenta.\u200b<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El Atl\u00e1ntico se revela inmenso ante la c\u00e1mara de Diawara. Desde la cubierta, observa las variaciones del cielo y las olas aserradas. Avanzan a velocidad crucero mientras la conversaci\u00f3n se entrelaza a lo largo de los d\u00edas. Diawara confiesa que, si bien Frantz Fanon le ense\u00f1\u00f3 a pensar y a organizar sus ideas, Glisaant le salv\u00f3 la vida. Pens\u00f3 esta pel\u00edcula como un regreso: Glissant ten\u00eda que cruzar el Atl\u00e1ntico, como lo hicieron sus ancestros, pero tambi\u00e9n llegar a la orilla. El regreso a su Martinica natal es la excusa para retratarlo&nbsp; entre vecinos y familia, invocando al monte Pel\u00e9e, admirando ese paisaje h\u00famedo y frondoso, que da pie a recuperar su idea luminosa del <em>jard\u00edn creole<\/em>: plantaciones a peque\u00f1a escala que funcionaron como actos de resistencia y liberaci\u00f3n para las personas esclavizadas y hoy resisten ante el avance del monocultivo. En el <em>jardin creole<\/em> las especies sobreviven porque se protegen unas a otras.\u200b<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Glissant profundiza su concepto de <em>Tout-Monde,<\/em> que busca reemplazar los modos de pensamiento totalitarios en favor de una actitud de apertura que abraza la unidad a trav\u00e9s de la diferencia. En su ir y venir entre el pensamiento moderno europeo y una epistemolog\u00eda caribe\u00f1a, piensa desde la di\u00e1spora africana: esos pueblos que, en los barcos, perdieron sus dioses, sus bienes familiares, sus canciones; que han frecuentado la fosa, \u00abtocados por el olvido del abismo\u00bb. En esa cultura que se crea en el desplazamiento, \u00abla <em>Relaci\u00f3n<\/em> \u2014insiste Glissant\u2014 no se hace de extranjer\u00eda sino de conocimiento compartido\u00bb. Cada di\u00e1spora es, as\u00ed, un pasaje de la unidad a la multiplicidad.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00abEs importante saber que lo que vivo ahora es el futuro que alguien so\u00f1\u00f3 para m\u00ed hace mucho tiempo\u00bb, ensaya en voz alta Ana Pi en<a href=\"https:\/\/www.youtube.com\/watch?v=VaoGxLM0F4E\"> <\/a><a href=\"https:\/\/www.youtube.com\/watch?v=VaoGxLM0F4E\">NoirBlue \u2013 Deslocamentos de uma dan\u00e7a (2018)<\/a>. Atravesar la profundidad del Atl\u00e1ntico hacia el continente de origen se convirti\u00f3 en un viaje \u201chacia el futuro\u201d. La experiencia de pisar suelo africano por primera vez la llev\u00f3 a rastrear una genealog\u00eda que trasciende la ascendencia familiar: lo que nos precede es lo que hace posible que hoy estemos aqu\u00ed. El video se articula tanto en el ritmo de sus movimientos como en la desarticulaci\u00f3n de la palabra \u00abpreto\u00bb, en el encuentro espont\u00e1neo con sus habitantes y en la fascinaci\u00f3n por las contorsiones de los b-boys locales. \u00bfQu\u00e9 es la danza negra? Mordaz, Pi insiste: es la \u00fanica danza a la que se le ha asignado un color. Si existe una danza negra, \u00bfpor qu\u00e9 no imaginar, entonces, una danza azul?<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">NoirBLUE, azul casi negro, se despliega en Artium Museoa como una obra de video expandido o una proyecci\u00f3n performativa. El velo azul la cubre y, a la vez, se extiende por el piso de la sala como un camino. Su cuerpo compone y descompone formas, ensaya su propia gram\u00e1tica. Ana Pi piensa en movimiento y reactiva la etimolog\u00eda de la palabra coreograf\u00eda: <em>khoreia<\/em> (danza) y <em>graphia<\/em> (escritura). Coreografiar es escribir con el cuerpo. Apenas iluminada por las luces azules de sus zapatillas, la escena se traza en el espacio como una graf\u00eda ef\u00edmera: aqu\u00ed y ahora.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u200bPi reivindica los m\u00e1rgenes como lugares de reconocimiento, insiste en preservarlos y delimitarlos con la mayor claridad posible. Reconocerse en la diferencia implica, a su vez, identificarse con las ideas de Glissant, cuyas categor\u00edas de <em>cr\u00e9olisation<\/em> y <em>opacidad<\/em> permean sus propias investigaciones. Reclamar el \u201cderecho a la opacidad\u201d es afirmar la posibilidad de existir sin ser reducido a categor\u00edas que responden al poder colonial. Existir sin traducci\u00f3n, en un proceso inacabado, abierto a lo que est\u00e1 por venir. Existir en la dificultad de la relaci\u00f3n, vibrar con la inquietud del otro. Entendemos mejor el mundo si temblamos con \u00e9l.<\/p>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator has-alpha-channel-opacity\"\/>\n\n\n\n<p class=\"has-custom-css wp-custom-css-89976b43 wp-block-paragraph\"><a href=\"#_ftnref1\" id=\"_ftn1\">[1]<\/a> Maya Deren, <em>Divine Horsemen. The Living Gods of Haiti<\/em> (Nueva York: McPherson &amp; Company, 1983-2004), p 6.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Paola Buontempo es una cineasta y programadora argentina radicada en Espa\u00f1a, que trabaja en la intersecci\u00f3n del comisariado cinematogr\u00e1fico y la investigaci\u00f3n de archivos. Licenciada en Artes Audiovisuales (UNLP) y M\u00e1ster en Archivo Cinematogr\u00e1fico y Audiovisual (EQZE). En el marco del seminario que el Centro de Estudios AMA de Artium Museoa celebr\u00f3 en marzo de 2026 bajo el t\u00edtulo \u00abMirar por un c\u00edrculo en un c\u00edrculo de miradas\u00bb, invitamos a Paola a realizar una relator\u00eda en torno a las cuestiones tratadas durante el encuentro. El texto que sigue es fruto de ese proceso.<\/p>\n","protected":false},"author":49,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"footnotes":""},"categories":[21],"tags":[367,237,379,378,377],"class_list":["post-2314","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-en-materia-de-palabras","tag-ama-centro-estudios","tag-cine","tag-edouard-glissant","tag-manthia-diawara","tag-maya-deren"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.amaonline.eus\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2314","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.amaonline.eus\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.amaonline.eus\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.amaonline.eus\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/49"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.amaonline.eus\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=2314"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/www.amaonline.eus\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2314\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":2319,"href":"https:\/\/www.amaonline.eus\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2314\/revisions\/2319"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.amaonline.eus\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=2314"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.amaonline.eus\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=2314"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.amaonline.eus\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=2314"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}