{"id":2281,"date":"2026-04-24T08:16:34","date_gmt":"2026-04-24T08:16:34","guid":{"rendered":"https:\/\/www.amaonline.eus\/?p=2281"},"modified":"2026-04-24T08:15:35","modified_gmt":"2026-04-24T08:15:35","slug":"un-hongo-un-secreto-un-monumento-una-bomba","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.amaonline.eus\/es\/un-hongo-un-secreto-un-monumento-una-bomba\/","title":{"rendered":"Un hongo, un secreto, un monumento, una bomba"},"content":{"rendered":"\n<p>El 3 de marzo de 1976 la Polic\u00eda Armada irrumpi\u00f3 a tiros en la iglesia de San Francisco de As\u00eds de Vitoria. Una asamblea obrera hab\u00eda ocupado el interior del templo durante la tercera jornada de una huelga general que paralizaba a varios sectores de la ciudad. Cinco trabajadores fueron asesinados y m\u00e1s de cien personas fueron heridas, la mayor\u00eda, de bala.<\/p>\n\n\n\n<p>La noticia de las manifestaciones y las cargas policiales moviliz\u00f3 a Adolfo Girajo, Tino Calabuig y Andr\u00e9s Linares, del Colectivo de Cine de Madrid, un grupo clandestino que retaba y resist\u00eda desde la imagen el r\u00e9gimen (de visibilidad) franquista. Justo despu\u00e9s de los Sucesos, se desplazaron a Vitoria para recoger una imagen que, de lo contrario, habr\u00eda desaparecido. El documental registr\u00f3 la indignaci\u00f3n popular ante la acci\u00f3n de la polic\u00eda y la criminalizaci\u00f3n del pueblo en los medios oficiales, as\u00ed como el dolor de las familias de las v\u00edctimas y el luto de la ciudad durante los funerales.<a href=\"#_ftn1\" id=\"_ftnref1\"><sup>[1]<\/sup><\/a><\/p>\n\n\n\n<p>El pasado 3 de marzo, coincidiendo con el 50\u00ba aniversario de los Sucesos, el Estado espa\u00f1ol reconoc\u00eda finalmente el edificio de la antigua iglesia y actual expositor de belenes como lugar de memoria democr\u00e1tica, y aprobaba su reconversi\u00f3n en memorial.<\/p>\n\n\n\n<p>El segundo programa del Centro de Estudios AMA, comisariado por Arantza Santesteban y celebrado entre el 26 y el 28 de febrero, se sum\u00f3 a la conmemoraci\u00f3n que cada a\u00f1o, desde hace cincuenta, la ciudad de Vitoria dedica a los Sucesos de 1976. Bajo el t\u00edtulo <em>Memorias que vibran: los soportes de la memoria<\/em>, las jornadas propusieron una reflexi\u00f3n colectiva sobre las formas y los discursos que la memoria toma. Por ello, y puesto que apenas se conservan im\u00e1genes de los -los mencionados sucesos, esta relator\u00eda empieza con una de ellas.<\/p>\n\n\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"aligncenter size-full\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"520\" height=\"390\" src=\"https:\/\/www.amaonline.eus\/wp-content\/uploads\/2026\/04\/image-2.jpeg\" alt=\"\" class=\"wp-image-2282\" srcset=\"https:\/\/www.amaonline.eus\/wp-content\/uploads\/2026\/04\/image-2.jpeg 520w, https:\/\/www.amaonline.eus\/wp-content\/uploads\/2026\/04\/image-2-300x225.jpeg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 520px) 100vw, 520px\" \/><figcaption class=\"wp-element-caption\">Fotograma del documental <em>Vitoria<\/em> (1976), del Colectivo de Cine de Madrid<\/figcaption><\/figure>\n<\/div>\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<p>Como el dedo que se\u00f1ala el agujero de bala, propongo un ejercicio similar a partir de lo discutido durante esos d\u00edas, es decir, un ejercicio de memoria de aquellos a\u00f1os: recuento los agujeros que los ponentes comentaron en sus conferencias y recuerdo las historias que, como la luz y el agua, se filtran por ellos. Los agujeros, junto a las lagunas o las fallas, son algunos de los lugares comunes y favoritos de la memoria; la met\u00e1fora y el clich\u00e9 dan cuenta de esta geograf\u00eda accidentada, y confirman que los accidentes ling\u00fc\u00edsticos son tambi\u00e9n, si no antes, f\u00edsicos. En este sentido, y con el fin de atenerme al subt\u00edtulo del programa, cuento agujeros que, mucho antes de abrirse en el discurso, se abren en el papel, la roca o el asfalto. Hablo de agujeros porque hablo de memoria.<\/p>\n\n\n\n<p>Carolina Cappa abri\u00f3 las jornadas con una pregunta que, adaptada, fue atravesando el resto del encuentro: desde su experiencia como archivista y restauradora f\u00edlmica, actualmente en la El\u00edas Querejeta Zine Eskola, interpela al hongo, la humedad o el corte que estropea una pel\u00edcula. La pregunta por el sentido del da\u00f1o en el soporte f\u00edlmico confluye en una historia del cine herido, una historia de im\u00e1genes enfermas, contagiosas, a veces incurables. Su degradaci\u00f3n se debe a una mala o nula conservaci\u00f3n. Este deterioro es, en cualquier caso, doble, primero pol\u00edtico y luego qu\u00edmico: la historia del cine da\u00f1ado es casi siempre la historia de los cines militantes, clandestinos y perif\u00e9ricos. Fuera de los circuitos de difusi\u00f3n habituales, de las pantallas y de los archivos, estas pel\u00edculas no salen, o tardan mucho en salir, de sus rollos. Al hilo de esta historia damnificada, Carolina Cappa reflexion\u00f3 sobre la violencia de las pol\u00edticas archiv\u00edsticas, sus posibles alternativas t\u00e9cnicas y epistemol\u00f3gicas, as\u00ed como sobre las distintas respuestas al da\u00f1o, desde el lamento historiogr\u00e1fico a la romantizaci\u00f3n y estetizaci\u00f3n por parte de los imaginarios militantes como prueba de su lucha y resistencia.<\/p>\n\n\n\n<p>La p\u00e9rdida de una pel\u00edcula deja huecos en la producci\u00f3n de un cineasta o en el imaginario de un grupo que la historia es incapaz de asumir. La relaci\u00f3n, obsesiva por estructural, entre historia y p\u00e9rdida anuncia la pertinencia de la siguiente pregunta: cu\u00e1l es el sentido de la ausencia, si acaso lo tiene. La profesora e historiadora del arte Mar\u00eda Ros\u00f3n insisti\u00f3 en la significancia activa del hueco y en su condici\u00f3n de objeto historiogr\u00e1fico. En sus palabras resonaban aquellas otras que, hace casi un siglo, escribi\u00f3 Virginia Woolf:<\/p>\n\n\n\n<p>\u00abOften the paper was scorched a deep brown in the middle of the most important sentence. Just when we thought to elucidate a secret that has puzzled historians for a hundred years, there was a hole in the manuscript big enough to put your finger through. We have done our best to piece out a meagre summary from the charred fragments that remain; but often it has been necessary to speculate, to surmise, and even to make use of the imagination\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p>El agujero en el manuscrito nos priva de un trozo de la vida de Orlando, el agujero en el manuscrito guarda un secreto. Frente a la historia que se quiere entera y completa, Mar\u00eda Ros\u00f3n celebra la complicidad y la confidencia, la oportunidad que le brinda el hueco de imaginar y desear un pasado al que solo es posible acceder a trav\u00e9s de \u00e9l. El agujero trastorna las l\u00f3gicas de integridad y transparencia que la historia impone, socav\u00e1ndolas. A prop\u00f3sito de la claridad, Mar\u00eda Ros\u00f3n recupera el tropo del armario como estructura que define la opresi\u00f3n cuir del siglo XX y extiende su uso a la opresi\u00f3n franquista. La pertinencia de la expresi\u00f3n se debe a que en el armario se debaten otros binomios, como secreto-revelaci\u00f3n, privado-p\u00fablico, desconocido-conocido o impl\u00edcito-expl\u00edcito, que conforman algunos de los espacios de lucha m\u00e1s significativos de la cultura occidental moderna. En este sentido, la claridad como condici\u00f3n de posibilidad del conocimiento (hist\u00f3rico) se revela como parte de una estructura opresora.<\/p>\n\n\n\n<p>La historia, coincidieron todos los ponentes, se quiere entera, incluso cuando sus monumentos se agrietan, incluso cuando se caen. El investigador del CSIC Germ\u00e1n Labrador, quien ha estudiado profusamente las est\u00e9ticas y los discursos de la Transici\u00f3n espa\u00f1ola, as\u00ed como los lugares de su memoria, incidi\u00f3 en los much\u00edsimos agujeros que horadan la historia reciente del pa\u00eds: fosas, grietas, socavones.<\/p>\n\n\n\n<p>En el n\u00famero 104 de la calle Claudio Coello, bajo la placa conmemorativa que el pueblo de Madrid le dedic\u00f3 al presidente y almirante Luis Carrero Blanco en 1974 \u201cpara honrar su muerte heroica y perpetuar su memoria\u201d, una grieta en el asfalto importuna peri\u00f3dicamente al Ayuntamiento, cuyos servicios de mantenimiento se esfuerzan en tapar. La fisura, recuerdo del socav\u00f3n que dej\u00f3 la bomba, reaparece repentina e insistentemente. En ella, en la imposibilidad de su definitivo cierre, Germ\u00e1n Labrador advierte el permanente desajuste entre experiencia y discurso (del atentado, de la dictadura, de la transici\u00f3n, de aquellos a\u00f1os).<\/p>\n\n\n\n<p>La historia reciente del pa\u00eds tambi\u00e9n se concreta y materializa en los agujeros de bala que puntean el Congreso de los Diputados desde el intento de golpe de Estado del 23 de febrero de 1981: en diciembre de ese mismo a\u00f1o se detectaron treinta y siete agujeros; en 1999, treinta y tres; y en 2013, treinta y cinco. A lo largo de cuarenta y cinco a\u00f1os, se han encontrado agujeros, destapado algunos y tapado otros. Las intervenciones y obras de restauraci\u00f3n a las que se someti\u00f3 el edificio en este tiempo justifican, no sin pol\u00e9mica, la oscilaci\u00f3n de la cifra. El acuerdo sobre la conservaci\u00f3n de los agujeros es, tal vez, uno de los primeros ejercicios de memoria democr\u00e1tica: hoy, en el Congreso de los Diputados, una vitrina guarda una rejilla de ventilaci\u00f3n con un agujero de bala.<\/p>\n\n\n\n<p>De nuevo, y paralelamente a la grieta de la calle Claudio Coello, la memoria encuentra siempre formas desafortunadas de importunar a la historia.<\/p>\n\n\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"aligncenter size-full\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"521\" height=\"391\" src=\"https:\/\/www.amaonline.eus\/wp-content\/uploads\/2026\/04\/image-2.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-2285\" srcset=\"https:\/\/www.amaonline.eus\/wp-content\/uploads\/2026\/04\/image-2.jpg 521w, https:\/\/www.amaonline.eus\/wp-content\/uploads\/2026\/04\/image-2-300x225.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 521px) 100vw, 521px\" \/><figcaption class=\"wp-element-caption\">Dos agujeros de bala en el techo del Congreso de los Diputados<\/figcaption><\/figure>\n<\/div>\n\n\n<p>El m\u00e1s inc\u00f3modo, el m\u00e1s disonante, de nuestros monumentos es, de hecho, un agujero. El decreto aprobado por Francisco Franco el 1 de abril de 1940, al a\u00f1o de la victoria militar de las tropas sublevadas, dispuso la construcci\u00f3n de \u201cuna Bas\u00edlica, un Monasterio y un Cuartel de Juventudes, en la finca situada en las vertientes de la Sierra de Guadarrama, conocida por Cuelgamuros.\u201d El texto fundacional levanta ya el andamiaje ideol\u00f3gico del monumento: su ret\u00f3rica religiosa y militar avala el emplazamiento (un risco a escasos kil\u00f3metros del Escorial) y las proporciones (mil trescientas setenta y siete hect\u00e1reas de suelo expropiado, dos millones de \u00e1rboles replantados, una cruz de doscientas mil toneladas de piedra, una oquedad de doscientos sesenta metros de largo).<\/p>\n\n\n\n<p>Paco Ferr\u00e1ndiz, investigador del CSIC y asesor de la Secretar\u00eda de Estado de Memoria Democr\u00e1tica entre 2020 y 2023, discuti\u00f3 las tensiones y las luchas que se dan en Cuelgamuros.<\/p>\n\n\n\n<p>El a\u00f1o de la inauguraci\u00f3n del Valle, cuando se cumpl\u00edan veinte del fin de la guerra, comenz\u00f3 una empresa de reclutamiento de cuerpos: entre 1959 y 1983 m\u00e1s de treinta y tres mil restos de v\u00edctimas fueron desplazados forzosamente hasta all\u00ed. En 2023, se instal\u00f3 por primera vez en el interior de la bas\u00edlica un laboratorio forense con el objetivo de recuperar los restos reclamados por familiares de 128 v\u00edctimas de la Guerra Civil. La presencia de un laboratorio forense en un antiguo lugar de culto \u201ca los Ca\u00eddos por Dios y la Patria\u201d, considera Ferr\u00e1ndiz, supuso un paso adelante en la desarticulaci\u00f3n y la resignificaci\u00f3n del conjunto.<\/p>\n\n\n\n<p>Una vez m\u00e1s, es en el agujero donde la memoria irrumpe y la historia se debate: todos los d\u00edas en aquel agujero un equipo forense trabaja en la identificaci\u00f3n de los restos \u00f3seos de las v\u00edctimas; y todos los d\u00edas en aquel mismo agujero, recuerda Ferr\u00e1ndiz, se celebra una misa por Franco y los ca\u00eddos.<\/p>\n\n\n\n<p>Junto al mayor ejemplo de arquitectura y paisaje fascista todav\u00eda en pie en Europa, se encuentran los destacamentos penales de San Rom\u00e1n, Ban\u00fas y Mol\u00e1n,<a href=\"#_ftn2\" id=\"_ftnref2\"><sup>[2]<\/sup><\/a> cuya construcci\u00f3n se enmarca en un sistema de redenci\u00f3n de penas en que el Estado alquilaba la mano de obra de presos pol\u00edticos a empresas; San Rom\u00e1n, Ban\u00fas y Huarte son algunas de las contratas m\u00e1s conocidas. En este sentido, y a modo de conclusi\u00f3n, Paco Ferr\u00e1ndiz reclam\u00f3 un desplazamiento del discurso sobre Cuelgamuros, hasta hoy centrado en el monumento, hacia las chabolas donde vivieron las personas forzadas a levantarlo.<\/p>\n\n\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"aligncenter size-full\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"520\" height=\"291\" src=\"https:\/\/www.amaonline.eus\/wp-content\/uploads\/2026\/04\/image-2.gif\" alt=\"\" class=\"wp-image-2288\"\/><figcaption class=\"wp-element-caption\">En primer plano, las trazas de un barrac\u00f3n en Ban\u00fas; al fondo, la cruz del Valle.<\/figcaption><\/figure>\n<\/div>\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<p>Al hablar de hongos, secretos, disparos y bombas, los ponentes ofrecieron una lectura propia, en ocasiones indirecta, del agujero (como da\u00f1o, como vac\u00edo, como recuerdo, como monumento), y descubro, un poco tarde, al t\u00e9rmino de esta relator\u00eda, que hablaban de lo mismo, de que tal vez el agujero sea el soporte m\u00e1s adecuado de la memoria, en un tiempo en que el monumento parece no poder soportarla.<\/p>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator has-alpha-channel-opacity\"\/>\n\n\n\n<p class=\"nota-pie\"><a href=\"#_ftnref1\" id=\"_ftn1\"><sup>[1]<\/sup><\/a> A prop\u00f3sito del sentido y la emergencia del cine clandestino durante los \u00faltimos a\u00f1os de la dictadura y la Transici\u00f3n, he consultado el trabajo de Lidia Mateo Leivas, cuya investigaci\u00f3n sobre la genealog\u00eda visual de los Sucesos de Vitoria ha sido fundamental: <a href=\"https:\/\/doi.org\/10.1080\/14636204.2017.1380150\">https:\/\/doi.org\/10.1080\/14636204.2017.1380150<\/a>. El documental est\u00e1 disponible en la web del Colectivo de Cine de Madrid: <a href=\"https:\/\/colectivodecinedemadrid.com\/#videos\">https:\/\/colectivodecinedemadrid.com\/#videos<\/a><\/p>\n\n\n\n<p class=\"nota-pie\"><a href=\"#_ftnref2\" id=\"_ftn2\"><sup>[2]<\/sup><\/a> La memoria final de la investigaci\u00f3n hist\u00f3rica y arqueol\u00f3gica realizada en los destacamentos penales de Cuelgamuros en 2021 se puede consultar en el siguiente enlace: <a href=\"https:\/\/www.mpr.gob.es\/servicios\/publicaciones\/Documents\/ArqueologiaValleCaidos.pdf\">https:\/\/www.mpr.gob.es\/servicios\/publicaciones\/Documents\/ArqueologiaValleCaidos.pdf<\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>En el marco del seminario que el Centro de Estudios AMA de Artium Museoa celebr\u00f3 del 26 al 28 de febrero de 2026 bajo el t\u00edtulo \u00abMemorias que vibran. Los soportes de la memoria\u00bb, invitamos a Mar\u00eda Louz\u00e1n, historiadora del arte, a realizar una relator\u00eda en torno a las cuestiones tratadas durante el encuentro. El texto que sigue es fruto de ese proceso.<\/p>\n","protected":false},"author":48,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"footnotes":""},"categories":[21],"tags":[367,370,368],"class_list":["post-2281","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-en-materia-de-palabras","tag-ama-centro-estudios","tag-maria-louzan","tag-memoria"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.amaonline.eus\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2281","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.amaonline.eus\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.amaonline.eus\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.amaonline.eus\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/48"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.amaonline.eus\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=2281"}],"version-history":[{"count":6,"href":"https:\/\/www.amaonline.eus\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2281\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":2299,"href":"https:\/\/www.amaonline.eus\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2281\/revisions\/2299"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.amaonline.eus\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=2281"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.amaonline.eus\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=2281"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.amaonline.eus\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=2281"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}